La FIL, Guadalajara y la experiencia.

La última semana estuve ausente debido al viaje que hicimos a la FIL de Guadalajara.

Me siento muy bien de haber ido, y definitivamente quiero ir el próximo año. Tampoco es que haya salido todo perfecto, o que haya encontrado grandes oportunidades laborales. Simplemente volví a emocionarme con cosas nuevas y aprendí mucho.

El primer día, tras 7 horas en autobús y un rato más en traslados llegamos a la revisión de portafolio con Hsin-Yu Sun que organizó La Cifra Editorial dentro de Impronta. Fue súper enriquecedor estar tanto en la revisión de portafolio como en la presentación del libro “Al Atardecer”. Me llevé mi ejemplar firmado y unas fotitos =)

Fotito con Hsin-Yu-Sun y su libro.

Fotito con Hsin-Yu-Sun y su libro.

Les recomiendo mucho la editorial de La Cifra, están haciendo cosas buenas e interesantes. Una pena que al estar en una ciudad desconocida no llegué a otra presentación de cómic de la misma editorial.

Siguiendo, el taller con Benjamin Lacombe fue bastante útil, es decir, hubo datos muy útiles, no obstante, creo que se pudo haber condensado en menos tiempo. Fue bueno que pasara uno por uno a revisar los bocetos, aunque ya no pudimos hacer el ejercicio porque organización no dejó meter agua para usar el gouache.

Benjamin Lacombe pintanto en vivo.

Benjamin Lacombe pintanto en vivo.

Los stands valía mucho la pena revisarlos uno por uno. ¡Había montones y montones de libros ilustrados! Cada editorial con su perfil y su dirección. Me ayudó mucho a visualizar cómo quiero hacer las cosas. Incluso compré algunos libros pese a que había dicho que no compraría nada porque no iba a eso.  Otro libro que me llevé firmado fue “3 deseos para el señor pug” de Sebastian Meschenmoser. Me cae demasiado bien el señor pug.

Lo que compré. Falta un rompecabezas en la foto.

Lo que compré. Falta un rompecabezas en la foto.

En la CDMX hay muchas ferias de libros, pero ninguna es como la FIL de Guadalajara.

Aprendí sobre cosas que no se hacen, cosas que se hacen y cómo puedo hacerlas. Una vez más me confirmaron que es mejor ser uno mismo en vez de intentar imitar algo que uno piensa que puede pegar porque es lo más visto. Ahora sé de manera casi exacta qué quiero lograr.

Por supuesto, la FIL no fue toda mi experiencia en Guadalajara. Para empezar, aprender de ir de la casa al centro, del centro a la FIL y viceversa fue toda una experiencia. Los autobúses manejan como locos en las noches, cobran lo mismo sin importar la distancia, están llenos de números y letras raros y solo hacen paradas en lugares designados. Hay muchas cosas poco comunes en guadalajara: las ensaladas se llaman biónicos, las tortas lonches, se vende mucho las tortas ahogadas y la nieve de garrafa, el metro no es metro, es tren y se puede pagar con monedas. El centro de la ciudad se parece mucho al de acá, pero en chiquito. a veces hay casas con fachadas construidas y viejas, pero por dentro hay pura hierba.

Fachada de casa con interior de hierba.

Fachada de casa con interior de hierba.

 

El cielo allá se ve mucho más azul, sin embargo, hay mucho tráfico y al esperar el autobús uno no extraña para nada la contaminación de esta ciudad.

También fuimos a otros lugares cercanos. Anduvimos en Tonalá, a donde hay que ir los días de tianguis. ¡Hay muchísima artesanía hermosa! Principalmente objetos en talavera, ¡hasta wc de talavera encuentras! Ahí probé el tejuino, una bebida de maíz fermentado, pero mejor esas bebidas se las dejo a los demás ya que no resultó de mi encanto XD.

Otro lugar encantador es Tlaquepaque. Ahí también venden talavera, pero los precios son considerablemente más altos que en Tonalá, pues en Tlaquepaque hay muchos locales nice para turistas. Lo mejor de Tlaquepaque fue el ambiente tan bonito y las nieves de garrafa, que son nieves de barril, DELICIOSAS nieves de barril.

Tlaquepaque

Tlaquepaque

Por último, un lugar muy pequeño pero que me encantó fue un tianguis que quedaba a unos 20 minutos caminando del lugar donde me quedé. Ahí me compré un exhibidor chico a un precio increíble, también compramos jericallas, que son flanes horneados en platitos de cerámica, aunque eso de los platos de cerámica solo los encuentras en ciertos lugares. Lo triste es que los platos se rompieron, lo alegre es que me prometieron que me traerían uno después.

Se supone volvería el sábado pero ya que no había comprado el boleto, decidí quedarme un día más, pasar mi última noche en un hotel y volver a pasear por Tlaquepaque. Fue genial, el hotel quedó a 5 minutos caminando de la central camionera y así no hubo contratiempos.

No solo fue la FIL, fue toda la experiencia en total. Quiero volver el próximo año, por supuesto, con algo mejor que hacer y ofrecer en la FIL, porque para eso hago dibujos ¿no?

 

 

 

2 thoughts on “La FIL, Guadalajara y la experiencia.

  1. Wow, que chido que te lanzaste para allá; se ve que fue una gran experiencia de la cual estoy seguro sacaras todo el provecho posible.

    Me llama la atención eso q dices de q la FIL no se parece en nada a los eventos de acá en la capirucha… si siempre he tenido ganas de ir, ahora con mayor razón, ojala algún día se pueda.

    Saludos y bienvenida de regreso….

  2. Wow, que chido que te lanzaste para allá; se ve que fue una gran experiencia de la cual estoy seguro sacaras todo el provecho posible.

    Me llama la atención eso q dices de q la FIL no se parece en nada a los eventos de acá en la capirucha… si siempre he tenido ganas de ir, ahora con mayor razón, ojala algún día se pueda.

    Saludos y bienvenida de regreso…

Comments are closed.